TELETRABAJO

Desde 2003 el teletrabajo existe en ANTEL. No por moda, no por imposición externa, sino porque la empresa pública de telecomunicaciones del Uruguay —como no podía ser de otra manera— supo anticiparse, experimentar y consolidar esta modalidad para situaciones concretas. ANTEL volvió a demostrar entonces su capacidad técnica, organizativa y humana.
Esa experiencia fue decisiva cuando, entre 2020 y 2022, el país atravesó la emergencia sanitaria. Mientras la economía se paralizaba y la incertidumbre golpeaba a miles de hogares, ANTEL garantizó la continuidad operativa de las comunicaciones de todo el país, ampliando el teletrabajo con éxito. Sin épica vacía: con hechos.
Terminada la pandemia, CIPA impulsó con firmeza la continuidad del teletrabajo. No se trató de un capricho, sino de una reivindicación sustentada en fundamentos técnicos, laborales y sociales, y avalada por la experiencia de múltiples organismos del Estado que mantienen esta modalidad hasta el día de hoy.

En 2022, la Resolución de Directorio 646 reglamentó el teletrabajo. Sin embargo, durante años esa decisión quedó en los papeles, sin aplicación real a todos los trabajadores comprendidos entre las tareas teletrabajables. En 2024, desde CIPA se volvió a empujar: se convocó a una comisión de socios, se elaboró un documento, se sostuvieron reuniones con las autoridades y se exigió el cumplimiento de lo aprobado. La persistencia dio frutos: finalmente ANTEL dispuso la adquisición de los equipos necesarios, honrando el compromiso asumido. La implementación se hará en forma paulatina, de acuerdo al comunicado reciente de INTRANET.

Este logro no cayó del cielo. Es resultado de la organización, la constancia y la lucha colectiva. Saludamos a todos los compañeros que aportaron a consolidar este objetivo, una aspiración legítima y largamente sostenida. Porque los derechos se conquistan y se defienden.

COMISIÓN DIRECTIVA – CIPA